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El calzado Barefoot también conocido como calzado respetuoso, ha resonado mucho en los últimos años, como una alternativa a los zapatos convencionales. Sin embargo, con su fama, también han surgido una serie de mitos sobre su uso.
Aquí, explicamos algunos de los mitos del calzado Barefoot.
Mitos vs Realidad de usar calzado Barefoot
Mito 1: Falta de comodidad
Lo primero que se suele decir de los zapatos respetuosos es que no son cómodos, pero esto se debe a que tienen una forma muy diferente de lo que estamos acostumbrados.
Un calzado “normal” suele ser rígido por todos lados, el pie va completamente agarrado y sin margen de movimiento, cosa muy diferente al calzado Barefoot.
Cuándo realizas la transición de calzado normal a calzado Barefoot, sentirás que son los zapatos más cómodos que has probado nunca. Eso si, debes realizar el cambio poco a poco.
- Mito: El calzado Barefoot es incómodo.
- Realidad: Aunque requiere un período de adaptación, el calzado Barefoot es muy cómodo cuándo te acostumbras.
Mito 2: Falta de protección
Otro de los rumores que circulan es que el calzado Barefoot no es seguro y que le falta protección para los pies. Esto principalmente se debe a que tiene una suela muy fina que hace desconfiar a muchas personas.
Siendo sinceros, los mayores golpes que me he dado en el pie han sido yendo descalza por casa.
El hecho de tener una suela fina y ser tan flexible hace que puedas sentir mejor por dónde andas y mejores la estabilidad, evitando los tropezones tontos y el pisar por dónde no debes. Por ello, el calzado respetuoso no tiene ningún problema de seguridad.
- Mito: El calzado Barefoot no ofrece suficiente protección para los pies.
- Realidad: Aunque las suelas son delgadas, son completamente seguras. Ayuda a mejorar la estabilidad y evita tropezones. No es recomendado para trabajos con grandes pesos, donde se recomienda un calzado especial de trabajo.

Mito 3: Sensación de frío constante
De tanto decir que andar con zapatillas Barefoot es como andar descalzo, muchas personas se lo han tomado literal y han distribuido el mito de que con este calzado se pasa frío, sobre todo durante el invierno.
Pero, hay que tener en cuenta dos cosas: el calzado respetuoso mejora la circulación y no cohibe el movimiento. Estos dos factores son súper importantes porque mantienen al pie en una buena temperatura constantemente. Además, el grosor de la suela es suficiente (y lleva aislante) para que no se filtre el frío.
- Mito: Los pies están constantemente fríos al usar calzado Barefoot.
- Realidad: La flexibilidad que aportan y la mejora de la circulación sanguínea mantiene los pies calientes, y la suela es suficientemente gruesa y aislante.
Mito 4: Mayor propensión a lesiones
Otro de los mitos del calzado Barefoot es que provoca heridas y lesiones en los pies. Nada más lejos de la realidad. De hecho, cuándo hablamos de los beneficios del calzado Barefoot mencionamos varias veces que ayuda a evitar lesiones y enfermedades de los pies.
Respetar la forma y el movimiento del pie ayuda a evitar problemas muy comunes como los dedos amontonados, dolor de talón o Neuroma de Morton. El uso de zapatos Barefoot ayuda a prevenir lesiones y enfermedades en los pies.
- Mito: El calzado Barefoot aumenta el riesgo de lesiones en los pies.
- Realidad: El pie tendrá libertad de movimiento y flexbilidad, previniendo las enfermedades comunes de cuándo se usan zapatos “normales” y se cambia forzosamente la forma del pie.
Mito 5: No sirven para hacer deporte
Por último, el mito del calzado Barefoot que dice ser “imposible” hacer deporte con estas zapatillas. Otro gran mito y muy alejado de la realidad.
Se puede practicar todo tipo de deporte con zapatos respetuosos, desde footing hasta baloncesto, además el resultado será mucho mejor por la estabilidad que proporciona y la precisión de la pisada. Poco a poco están creando más modelos de zapatillas Barefoot para deportes, con la comodidad y seguridad necesarias.
- Mito: El calzado Barefoot no es adecuado para actividades deportivas.
- Realidad: Son zapatillas que aportan estabilidad y menor carga en las artículaciones, mejorando tanto la salud del deportista como su técnica. Ya existen modelos específicos de calzado Barefoot para deportes.




























