Dentro de todas las formas de pie que los niños pueden tener, está el famoso pie “aleta”. Aunque esta forma parece inocente en un principio, con el calzado equivocado puede provocar problemas.
⚠️ No confundir con Pie de Atleta (una enfermedad de hongos contagiosa)
¿Qué encontrarás aquí?
¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene pie de aleta?
El pie de aleta en niños se detecta cuándo caminan, esos chancletazos que dan al andar, a pesar de que llevan zapatos “de su talla” y que normalmente lo achacamos a que le quedan grandes o a que lo hace a propósito.
Pero, ¿cómo es posible si le he medido el largo y el ancho del pie y el zapato es exactamente de su talla?
Porque no has tenido en cuenta que el pie de tu peque es más ancho en la zona dónde comienzan los dedos que en el centro o talón. Si te fijas, el pie tiene forma de aleta (de ahí viene su nombre).
👣 Por lo general, el pie suele ser más estrecho por la zona del talón y no todo el mundo tiene pie de aleta. Este caso se da cuándo la diferencia es demasiado grande .
¿El calzado Barefoot sirve para el pie de aleta?
Una vez que has descubierto el problema en los pies de tu hijo, toca actuar. ¿Qué puedes hacer para que no le duelan los pies y que ande sin problemas?
Una de las mejores soluciones para el pie de aleta son los zapatos Barefoot. ¿Por qué?
- Respetan el tipo y la forma del pie
- No aprietan la zona de los dedos (es más ancha en este tipo de forma del pie y puede causar molestias con zapatos “normales”)
- Se ajustan al pie con cierres inteligentes
Consejos y recomendaciones para evitar/mejorar el pie de aleta
Ya hemos dejado claro que los zapatos respetuosos son muy buenos para el pie de aleta, pero ¿qué más se puede hacer?
- Medir siempre el ancho por la parte del comienzo de los dedos
- Tener especial cuidado y vista con los zapatos estilo sandalia o chancla
- No comprar tallas inferiores para evitar el “chancletazo”
- No reñir o castigar a tu peque por “andar mal” porque no es su culpa





























